El olor a café y mis historias

No es mentira que la inspiración a veces llega en los sueños, otros dicen que simplemente “sucede”; conozco a 2 personas que aseguran haber descubierto su verdadero camino después de un accidente que los puso frente a frente con la muerte.
Sea cual sea el caso, la inspiración es algo necesario, infinito e intangible; algo así como la memoria a largo plazo que se divierte ajena a nuestras preocupaciones pero siempre serena y lista para surgir de aquel letargo hermoso llamado conciencia.



Esta noche me inspira el café…

Me inspira ese olor a tostado que muere en las tardes como hoy, que se convierte en paisaje cuando escucho que mi caldera llega a la temperatura y grita ¡puf! ¡Chifla de emoción! Y me habla y me susurra lentamente, como cuándo hierve el agua en la tetera… en silencio pero no callada, porque combinar granos y beber café, es como hacer poesía… beber tu piel. Me inspira y me incita a escribir sobre su vida, disfruta ser la bebida preferida de muchos y también, anhela ser la pareja de otros más que, en la soledad (como yo) viven sus tardes bohemias.

Esta noche me inspira el café…

Me traslada a las noches de placer a tu lado, me acelera el corazón cuando recuerdo nuestras sonrisas sin fin, me dibuja tus labios, me susurra al oído y me permite recordarte, no contigo ni conmigo, no tuya ni mía, sólo junto a ti… a aquello que creamos los dos, en aquella trinchera que envolvía nuestros silencios y los convertía en pasión… ¿amor?

Esta noche me inspira el café…

De la terminal y del hotel dónde me hospedo hoy, del café barato que se usa para obtener un “plus” y cubrir el requisito de “free”. Del grano que después de sufrir tal humillación se aferra a no perder su esencia, su estilo, su toque, su fascinación por el arte, su envidia por la música;  de esas tristezas que conllevan mucho llanto pero también viajes, amigos, vino y algunas veces… dolor.

Esta noche me inspira el café…

Que en la oficina se pasea entre tus piernas finas, que acelera el vuelo entre los ductos del frío artificial de las mañanas que se mueren lento al caer el sol. Ese café que se impregna en tu cabello, en tus manos y tus ropas… que juega feliz entre tu aroma natural, el perfume de tu cuerpo y su tueste, su brillantez.

Esta noche me inspira el café…
Y no encontré mejor forma de describir esa taquicardia que provocas en mí, entender que sólo es eso, una simple y sencilla taza de café.

Jorge Gauna

Simples Palabras

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