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La Mujer y su Casona

Perdonar y Perdonarse a sí mismo son cosas distintas.  Una mujer vivía a las afueras de un reino, en su casa a un lado del gran lago. Ella secaba sus ropas con un viejo cordón de púas que se había encontrado tirado cerca del camino sinuoso que llevaba a las viejas casonas del rey. Seguramente sirvió de barricada hacía muchos años atrás en la época de la  guerra medieval, pero hoy, ese cordón figuraba en la entrada de la casa y aquel patio hechizo a base de piedras supuestas en orden formando una casi perfecta barda perimetral. La mujer, en sus cabales y llena de energía prefería la soledad y comía de los frutos que sembraba en su jardín. Por las tardes solía calentar agua y dejaba escapar humeante una llamarada de humo que llenaba la chimenea con alegre estupor. Reía, se le veía feliz. Un mal día el príncipe (hijo del Rey) fue alcanzado por una fuerte tormenta fuera del reino antes del atardecer, en su afán de protegerse entró en la vieja casona de la mujer y buscó ...

Un recuerdo ausente

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Rosy se encontraba sentada muy cerca del televisor. En las noches como ésta ella decidía estar sola, le molestaba la presencia de personas que al estar ahí no entenderían nada acerca de la vida silvestre y los animales de pesca, definitivamente ese programa de televisión de las 6 pm era su favorito.  Manuel se acercó sigilosamente al sofá, en su afán de "no hacer ruido" se llevó entre sus piernas un viejo cable telefónico que solía estar dentro de una canaleta que, tal vez fue instalada en la década de los 90's (aquella que se caracterizó por el boom telefónico ), le hizo tropezar un poco, lo suficiente para intentar agarrarse de la pared y terminar tirando una lámpara con un sonoro alboroto. - Pero ¡¿qué está pasando?! - - Perdone usted Doña Rosy, lo que pasa es que me gustaría ver el programa de televisión junto a usted -  - ¿Acaso está usted loco? ¿qué no le parece suficiente haber llegado haciendo semejante escándalo? ¡Si realmente es un caballero le...

El olor a café y mis historias

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No es mentira que la inspiración a veces llega en los sueños, otros dicen que simplemente “sucede”; conozco a 2 personas que aseguran haber descubierto su verdadero camino después de un accidente que los puso frente a frente con la muerte. Sea cual sea el caso, la inspiración es algo necesario, infinito e intangible; algo así como la memoria a largo plazo que se divierte ajena a nuestras preocupaciones pero siempre serena y lista para surgir de aquel letargo hermoso llamado conciencia. Esta noche me inspira el café… Me inspira ese olor a tostado que muere en las tardes como hoy, que se convierte en paisaje cuando escucho que mi caldera llega a la temperatura y grita ¡puf! ¡Chifla de emoción! Y me habla y me susurra lentamente, como cuándo hierve el agua en la tetera… en silencio pero no callada, porque combinar granos y beber café, es como hacer poesía… beber tu piel. Me inspira y me incita a escribir sobre su vida, disfruta ser la bebida preferida de muchos y también,...

Hueco de vida

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La oscuridad se hizo parte del paisaje.  Y en un segundo llenó uno a uno los ecos de un recuerdo cotidiano que hacía las veces del día a día. La oficina llena de papeletas, los cuadros viejos que algún día fueron nuevos y funcionaron de manera exquisita en el colgado de una pared que guarda cientos de miles de conversaciones comunes.  Fue el olor a café lo que percibí inmediatamente, un olor intenso a quemado que hacía las veces más de decoración  que de otra cosa, ese olor característico me  hizo comprender dónde estaba, aunque mi cabeza seguía pensando en la pésima decoración de la oficina, como si fuese aquel, el mejor recuerdo en mi memoria trastocada.  Desperté, pero ahora el silencio se había convertido en un constante ausente, y no pude evitar reprocharme: ¿porqué no tengo sueños profundos? Viví siempre con miedo, reí un poco antes de intentar descifrar la cantidad de gritos que se escuchaban alrededor, pero fue inútil. Recordé que cuando me d...

Cuidate de ti...

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"Aquello que para la oruga es el fin del mundo, para todos los demás se llama Mariposa" -- Cuidate de ti. Cuida tus pasos... al equivocarte y seguir de frente, con tropiezos y caídas, constante, siempre adelante. Cuida tus palabras... para no callar lo que sientes, enjugando los versos opacos sin intención de lastimar. Cuida tus sueños... de los ladrones que aseguran que existe lo imposible. Cuida tus silencios... para ganar batallas con el puño de tus besos. Cuida tus pensamientos...  ¡llénalos de energía y entusiasmo! Cuida tus miradas... de esas que matan sin siquiera haber exclamado una palabra. Cuida tu sombra... aquella silueta que evoca lujuria y encaja cuchillos por la espalda. Cuidate de tí... de tus sueños, de tus besos, de todo aquello que te haga sonreír y Ser Feliz. Cuidate de ti.  Jorge Gauna Simples Palabras Twitter  &  FanPage

Insomnio

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“Existen guerras en cada uno de nuestros mundos que, resulta imposible contar las veces que hemos ganado”. Aquella noche se miraba al espejo con suprema ironía, había logrado espantar sus sueños y con aquella dulzura del insomnio se reía de sí misma. No contaba las veces que moría de tristeza porque yacían ocultas entre todo lo demás que suponía ser más importante . Y esa noche lo fue. Lavó su cara con agua tibia y decidió poner fin a aquella intensa guerra, la única forma: hacer una tregua.  Decidió re acomodar sus días y sus horas, encontró que las mismas historias que contaba cuando era pequeña al lado de su hermana las podía recordar aún en su ausencia. Buscó y siguió buscando en el baúl de recuerdos y encontró la noche en la que salió de su casa queriendo “ser libre” para luego volver con la mirada hecha trizas… y ahí la esperaba su madre. También recordó las noches de amor que vivió al lado de la luna, que en su imperfección dotaba siempre de alegres sombr...

Amor propio

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Y comenzó a comprender que la vida no es buscar, si no encontrarse. Que las tristezas llegan si las invitas y que la confianza se gana día a día, sol a sol.   Entendió que el único ingrediente que le faltaba nacía de su interior y que el amor se cultivaba en su propio jardín. Que las espinas en sus rosas son regalos... que muy pocos podrían aceptar.  Aceptó que no hay distancia más larga que la que existe entre dos corazones que palpitan a kilómetros de distancia o millones de años luz.  Encontró que no es imposible decir "te quiero", detrás del espejo y después del fracaso.  Miró con certeza que aquello que llamamos vida, no es más que un soplo del viento, un instante en el tiempo... y las mil batalles que perdió tratando de hacer eso: Sentirse Viva.  Jorge Gauna Simples Palabras Twitter  &  FanPage